04 junio 2007

Erich von Stroheim y Hollywood

(páginas 285-287)

En esta época empezó a tener serios problemas de salud, y la quimioterapia que lo mantenía con vida en estos últimos años llegó a afectar su carácter haciéndolo aun más difícil. En estas circunstancias, la siguiente llamada de Billy Wilder obtuvo una respuesta confusa. Tenía un proyecto llamado Sunset Boulevard (El crepúsculo de los dioses). Von Stroheim interpretaría a Max von Mayerling, uno de los tres mejores directores de cine mudo, reducido ahora a sirviente de su anterior estrella y esposa, Norma Desmond. Gloria Swanson sería Norma. El guión ofrecía muchas posibilidades pero también el dolor de abrir una vieja herida. Estar en Hollywood era ya bastante doloroso, pero volver para interpretar ese papel era pedir demasiado. De todas formas, Sunset Boulevard iba a ser una película importante, del tipo de aquellas en las que a von Stroheim siempre le gustó participar. Pero este papel significaba algo más; era una cruda reconstrucción "autobiográfica" que parecía utilizarle sólo por su patético valor iconográfico. En La Grande illusion o en Five Graves to Cairo, von Stroheim podía introducirse en su conocido personaje e interpretarlo a lo largo de la película, utilizando su imagen estereotipada para añadir un nuevo sentido al producto. Pero no le gustaba el papel de Max von Mayerling, "ese maldito mayordomo", como lo llamaba... En algunos aspectos era demasiado parecido a von Stroheim, y en otros no lo suficiente. Interpretar a un oficial o a un príncipe, aun en decadencia, formaba parte de la gran charada que había sido su vida y era un papel que aceptaba fácilmente en escena y fuera de ella. Pero Wilder le estaba pidiendo que interpretase al director loco, de rasgos sentimentales y patéticos al mismo tiempo, y esta idea no le atraía nada. Se resistía a creer que toda su vida y obra habían aunque sólo fuera sugerido esta historia del artista convertido en lacayo. Sólo llegó a reconciliarse con el papel cuando aceptó el hecho de que en su vida había elementos aun más patéticos.

Hizo lo que sería su último viaje a Hollywood y como era su costumbre al encontrarse con un nuevo personaje, comenzó a redefinirlo y a darle forma. La idea de que todas las cartas que Norma Desmond recibía de sus admiradores estuvieran escritas por Max, era de von Stroheim. También él propuso que la película de Norma que se nos muestra fuera Queen Kelly. Pero Wilder no estaba dispuesto ni podía aceptar todas las sugerencias de von Stroheim. Este pensó que sería una gran idea que Max lavara y planchara la ropa interior de Norma, pero Wilder se negó a esto en rotundo. (*)

Erich von Stroheim fue nominado para el Oscar por su trabajo en Sunset Boulevard, el único signo de reconocimiento que Hollywood tuvo con él. Pero George Sanders fue el galardonado y All about Eve (Eva al desnudo) obtuvo ese año todos los Oscars que podían haber correspondido a la película de Wilder. Hollywood parecía aceptar con mayor facilidad una sátira del mundo del teatro que una investigación a fondo de sus secretos más ocultos. De hecho, al "establishment" de Hollywood le horrorizó la película y se negaron a votarla. En el primer pase de la película en los estudios de la Paramount, Louis B. Mayer, que todavía era el personaje, estalló ciego de furia. "Bastardo -le espetó a Billy Wilder- has ultrajado a la industria que te hizo y te alimentó. Deberían emplumarte y echarte de Hollywood". No conocemos la reacción de von Stroheim, si es que alguna vez oyó esta historia, pero podemos imaginarla.

Estuvo muy activo durante los últimos años, escribiendo guiones (ninguno fue producido) y novelas (se publicaron dos), y actuando en una o dos películas cada año. Procuró estar en contacto con el mundo cinematográfico y teatral de París, acudiendo a los estrenos y cenando con su grupo de amigos y con nuevas amistades. Cuando se lo permitía su economía, satisfacía sus apetencias de champán y de caballos. No podía comprar una cuadra, pero disfrutaba de los perros que él y Denise tenían en Maurepas, una residencia confortable a las afueras de París. Al ir envejeciendo, el cáncer, que finalmente acabó con su vida, le hacía cada vez más difícil el trabajar o viajar, pero era incapaz de dejar de hacerlo.

Al final yacía completamente paralizado, un destino que a su amigo Tom Curtiss le recordaba a von Rauffenstein. En este estado y poco antes de morir, el 12 de mayo de 1957, recibió la Legión de Honor. En Hollywood había llevado muchas condecoraciones, todas ellas del departamento de vestuario y otorgadas por él mismo. Las medallas eran falsas, pero von Stroheim nos convenció de que eran auténticas. Ese era su secreto de mago. Ahora que había terminado el último acto, el público le otorgaba una auténtica condecoración. Le hubiera divertido la ironía.

(*) Entrevista con Billy Wilder. Hay no obstante una escena parecida en Three Faces East, en la que von Stroheim ordena la ropa interior de Constance Bennett mientras dos criadas atisban por la cerradura. Roy del Ruth, al menos, le toleró eso.

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ERICH VON STROHEIM Y HOLLYWOOD
RICHARD KOSZARSKI

Título Original: The Man You Loved to Hate. Erich Von Stroheim and Hollywood
Verdoux, 1983
320 páginas
Traducción: Rocío Westendorp
Foto portada: Erich Von Stroheim durante el rodaje de Foolish Wives
Procedencia de las fotos: Colección Richard Koszarski, Filmoteca Española, Archivo de la editorial
Publicado de acuerdo con Oxford University Press
I.S.B.N.: 84-604-7484-4

1 comentario:

alex dijo...

En "Sunset Boulevard" se entrecruzan y conjugan ficción y realidad, fascinación por la imagen que devora al espectador, al creador, al filmado y todo lo que lo ronda